domingo, 25 de mayo de 2014

Últimas conversaciones(2). Annamalai Swami.OM


-.SER.-
-.SER.-

.Arunáchala.

SER
SER


.Bhagaván Ramana Maharshi maestro de Annamalai Swami.
(1879-1950)

SER


.Annamalai Swami.
(1906-1995)

SER

-.ÚLTIMAS CONVERSACIONES
con Annamalai Swami.-
David Godman
Editorial Trompa de Elefante, S. A.
Madrid 
(2008)


Annamalai Swami fue un discípulo directo de Sri Ramana Maharshi, este libro recoge sus enseñanzas impartidas entre los meses de marzo a octubre de 1995, que corresponden a sus últimos meses de vida.

SER

Bhagaván decía :
<<Practica la autoindagación. 
Descubre quién eres realmente. 
Cuando te quedes completamente absorto en ese problema, esa indagación te conducirá al Ser>>.

Había personas que decían que eso les resultaba muy difícil o que ese método no les atraía mucho, a veces Bhagaván les decía que observaran la respiración y vieran de dónde surge.

Él siempre sostuvo que la mente y la respiración surgen del mismo punto, por lo que enfocar la atención en la fuente de la respiración es lo mismo que enfocarla en la fuente de la mente mediante la autoindagación.


<<Profundizar en el interior>> significa concentrar toda la mente en el Ser.
Cuando se enfoca la mente en el Ser así de intensamente, la mente se interioriza por sí sola, regresa a su origen y se funde en él.

Lo único que hace que la mente se disuelva en el Ser es la práctica constante (traer tu atención al Momento Presente, dejando el pasado y el futuro pasatiempos de la mente).

SER
SER

Taiumanuvar, un santo tamil que Bhagaván citaba con frecuencia, escribió en uno de sus poemas:
<<Mi guru me dijo simplemente que soy Conciencia (Ser).
Al oír sus palabras, me aferré a la Conciencia (Ser).
Aunque sólo me dijo una frase, es imposible describir la dicha que experimenté al aferrarme a esa frase tan sencilla.
Gracias a esa única frase, alcancé una paz y una felicidad que nunca se podrá explicar con palabras>>.

SER
SER

Tu verdadero Ser no es ni el cuerpo ni la mente.

No alcanzarás el Ser mientras los pensamientos se enfoquen en cualquier cosa que tenga que ver con el cuerpo o con la mente.


SER
SER

Cuando no se está haciendo autoindagación sobre el Ser, se está pensando en el cuerpo y en la mente y, como ésos son los pensamientos que se suelen tener, lo que subyace es una identificación que dice :
<<Soy el cuerpo. Soy la mente>>.

Esa identificación es algo que se produjo en un momento determinado, no es algo que haya existido desde siempre, y todo lo que surge en algún momento del tiempo también desaparece en otro, ya que nada de lo que existe en el tiempo es permanente.


Por otro lado, el Ser siempre ha existido.

Existía antes de que surgieran esas ideas sobre la mente y el cuerpo, y seguirá existiendo cuando esas ideas desaparezcan.

El Ser siempre permanece tal y como es -como paz, sin principio ni fin-.
La intensidad de tu autoindagación te llevará a descubrir que ésa es tu naturaleza.

Sin permitirte vacilaciones, indaga en la naturaleza de la mente preguntándote :

<<¿Quién soy yo?>>.
La mente es algo ilusorio.
No existe, igual que también es algo ilusorio y tampoco existe la serpiente que se ve en lugar de la cuerda.
Borra ese espejismo de la mente practicando la autoindagación con intensidad y fúndete con la paz del Ser.
Eso es lo que eres y eso es lo que siempre has sido.

SER
SER

¡Descubra quién es usted!

=.¿Y cómo descubre uno quién es?.=

Lo descubrirá practicando constantemente la autoindagación.

Pregúntese: <<¿Soy este cuerpo? ¿Soy la mente?>>.
Cuando esa autoindagación sea muy profunda, comprenderá quién es usted.

No se juzgue.

No piense que está inmaduro.
Pensar eso de usted mismo se convertirá en un obstáculo que le impedirá establecerse en el Ser, porque la verdad ya está en su interior.

Madurez e inmadurez son cosas de la mente.

Usted no es la mente.
Usted ya es el Ser.

Todo el que se establece en el Ser está en el mismo estado de paz, que está más allá de la mente.


SER
SER

=.Me gustaría preguntarle a Swámiyi cómo fue su propia experiencia.=

Mi experiencia fue que, mediante una sádhana (práctica espiritual, autoindagación) constante, me fui dejando estar en el Ser.
Fue un proceso gradual.

No es algo nuevo que se produzca en uno de repente.


Es algo que está ahí eternamente, pero que está recubierto de muchísimas cosas y que hay que redescubrir.

 SER
SER

Cuando se te olvida el estado en que eres tú mismo, ése es el momento de preguntarte:
<<¿Quién se está olvidando del Ser? ¿Quién tiene dudas? ¿Quién se siente confuso?>>.
Practica así la autoindagación.
Rechaza todo lo que no seas tú y regresa a ti mismo.

Cuando no se mantiene la meditación (autoindagación) con la continuidad necesaria, lo que predomina es la otra parte de la mente.


Tienes que dominar esa mente que te está alejando de ti mismo practicando esa autoindagación sin parar.

Cuando uno se establece en el Ser, ya no regresa nunca a la ignorancia (al sufrimiento).

Te pase lo que te pase, plantéate esta cuestión:

<<¿A quién le está pasando todo esto?>>.

Haz eso y regresa a tu Ser, que es pura paz.

SER
SER

=. ¿A quién le surge este intenso deseo de tomar conciencia del Ser? Debe de ser al <<yo>> que tiene que desaparecer, ¿no?.=

¿Quién es ese <<yo>>?
No es ni el cuerpo ni la mente.
Si te mantienes consciente de que eres el Ser, entonces ya no hay ni cuerpo ni mente.
Por tanto, ¿quién es ese <<yo>>?
Indaga en ti mismo y descúbrelo por ti mismo.
Cuando vives consciente de que eres el Ser, sabes espontáneamente que ese <<yo>> nunca ha existido.

Todo es el Ser.

Tú no eres algo que exista aparte del Ser.
Todo eres tú.
Tu auténtico estado es el Ser y en ese Ser no hay ni cuerpo ni mente.
Ésa es la verdad y eso se sabe cuando se tiene esa vivencia.

Esa idea de <<soy el cuerpo>> es errónea.
Tiene que desaparecer esa idea falsa y tiene que surgir la convicción de que <<soy el Ser>> hasta el punto de convertirse en algo constante.

De momento, a ti te resulta natural tener esta idea de <<soy el cuerpo>>.

Pues tienes que esforzarte por llegar al nivel en que la sensación de <<soy el Ser>> se convierta en algo natural en ti, y eso sucede cuando desaparece la idea equivocada de que eres el cuerpo, cuando dejas de creerte que es verdad.
En ese momento, se desvanece igual que se desvanece la oscuridad al salir el sol.

SER
SER

Toda esta vida es un sueño, un sueño dentro de un sueño dentro de un sueño.
Soñamos con este mundo, soñamos que nos morimos y que nacemos en otro cuerpo y, en este nacimiento, soñamos que tenemos sueños.
Estos sueños se alternan todo tipo de placeres y de disgustos, pero llega un momento en que uno se despierta.
En ese momento, que es lo que llamamos la iluminación, se comprende que todos esos nacimientos, todas esas muertes, todos esos disgustos y todos esos placeres eran sueños irreales que, por fin, han terminado.

En el libro ¿Quién soy yo?, Bhagaván nos dice que consideremos que el mundo es un sueño.

Cuando en realidad seas consciente de esto, ya no te afectará nada porque sabrás, con absoluta firmeza, que toda manifestación no es más que un sueño irreal.

SER
SER

=.Entré en un estado atemporal de paz y de dicha que no había experimentado nunca antes.
Perdí la noción del tiempo, del cuerpo y del espacio.
No había más que paz y conciencia.
Esa experiencia me impactó tanto que, desde entonces, tengo un enorme anhelo de volver a tenerla; pero nunca se ha vuelto a producir.
Por mucho que lo intente, ni siquiera siento que me esté acercando a eso.
¿Cómo puedo volver a experimentarla?.=

Mediante una autoindagación constante.
<<¿Quién tuvo la experiencia y quién la perdió?
¿Quién siente anhelo por volver a experimentarla?
¿Quién está teniendo todos esos pensamientos?>>.

Si mantienes este enfoque, acabarás por darte cuenta de quién eres de verdad.


Esa experiencia que tuviste no proviene de algún sitio ajeno a ti; está dentro de ti.
Descubre quién fue el que la tuvo.

SER
SER

Los estados de depresión no son tú.

Tu auténtica naturaleza es paz.

No te identifiques ni con la mente ni con los estados de depresión que ella produce, porque eso no eres tú.

SER
SER

Si no utilizas alguna protección, el contacto con los asuntos del mundo puede resultar pegajoso y desagradable; pero si te untas tú del aceite del recuerdo del Ser, te puedes desenvolver y mover tranquilamente por el mundo sin que se te pegue ninguno de los asuntos que tengas que resolver y sin que te cause problema alguno o inconvenientes.

Cuando está presente el recuerdo del Ser, en la vida todo fluye suavemente y uno no se apega a lo que está haciendo.

SER
SER

=.Cuando Swámiyi trabajaba en el áshram, ¿cómo se las apañaba para seguir haciendo su sádhana?.=

Sri Bhagaván decía a menudo:
<<Cuando estés trabajando, no lo hagas con la idea de "estoy trabajando".
Si puedes mantener esa actitud, el trabajo no será un lastre y no te afectará ningún problema>>.

No establezcas diferencias entre el trabajo y la meditación.
Si no estableces diferencias, todos los trabajos que hagas se convertirán en una meditación.

SER
SER

Puedes estar en silencio por dentro y ser severo por fuera, si es que ése es el papel que te corresponde desempeñar en el mundo.

Puedes enfadarte exteriormente pero, interiormente, sigue manteniendo la calma.

Todos podemos ser así si las circunstancias lo exigen.
Hay ocasiones en las que se hace necesario ser tajante.

Podemos desempeñar el papel de que estamos enfadados pero, al mismo tiempo, debemos saber que no estamos más que desempeñando un papel que resulta necesario en un momento determinado; mientras tanto, por dentro nos mantenemos en paz.

SER
SER

=.Bhagaván dice : <<Siempre estás en el Ser. De lo único que hay que despojarse es de la noción de que no eres el Ser>>. ¿Cómo se consigue eso?.=

El Ser es paz y felicidad.
Tomar conciencia de la paz y felicidad que llevas dentro es sinónimo de tomar conciencia del Ser.
No hay ninguna diferencia entre paz, felicidad y Ser.
No son aspectos independientes.
Como tienes el concepto de que dentro de ti hay paz y felicidad, te esfuerzas por encontrarlas ahí, pero, de momento, para ti no deja de ser más que una idea.

Por lo tanto, pregúntate : 

<<¿A quién le surge esa idea? ¿Quién es el que piensa eso?>>.

Ése es el camino a seguir si quieres reemplazar esa idea por la experiencia.


La paz no es una idea de la misma forma que tampoco es algo que surja y desaparezca.
Siempre somos Eso.
Por lo tanto, quédate en Eso.

Tú ni mueres ni naces, ni estás limitado ni eres libre.
Eres una paz perpetua a la que no le afecta ningún concepto.
Lo que la oculta es la idea de <<soy este cuerpo>>.
Eso es lo que debe desaparecer.

SER
SER

=.¿La noción de ser el cuerpo y la mente es la que regresa y nubla la experiencia?.=

Eso es.
Esa idea de <<soy el cuerpo>> no existe cuando uno está dormido.
A todo el mundo le gusta dormir y la razón de que le guste a todo el mundo es porque ahí no hay pensamientos.
Son los pensamientos que surgen después los que nos causan todos los problemas.
En el sueño profundo no existe una entidad aparte porque no hay ningún pensamiento que fabrique la imagen de uno mismo.
Cuando uno se empieza a despertar, el primer pensamiento que surge, el de <<soy el cuerpo>>, es el que se traduce en separación, dudas y confusión; pero cuando uno es capaz de estar despierto sin tener ese pensamiento, le surge de dentro el conocimiento de <<soy Ramana, soy Arunáchala. Todo eso soy yo>>.
Rama, Krishna, etc, todos son tú.
Lo único que te separa de ese conocimiento, de esa percepción consciente, es la limitación inducida por el pensamiento de <<soy el cuerpo>>.

En el estado de vigilia, el gñani (el que  ha alcanzado el verdadero conocimiento) no tiene pensamientos que le limiten la conciencia ni un ego que se identifique con un nombre y una forma determinados, sino que está en un estado claro como el agua.

Ramana Bhagaván no tenía ego ni pensamientos que lo limitaran y, por eso, sabía que él era esa paz, esa felicidad.

SER
SER

Cuando uno se desprende por completo del apego al cuerpo y a la mente, se desvanecen por sí solos todos los demás apegos.

Identifícate con Lo que no es ni la mente ni el cuerpo y verás cómo se esfuman todos tus apegos.

Solo podemos poner nuestra atención en una cosa a la vez; así que, mientras enfoquemos la atención en la mente o en el cuerpo no podemos enfocarla en el Ser.
Y al revés, cuando pones toda tu atención en el Ser y te quedas absorto en él, no puede existir una percepción consciente del cuerpo y de la mente.

Cada noche, al dormir, te despojas de tu apego al cuerpo y a la mente, y eso tiene como resultado silencio, paz y ausencia de dualidad.

Ese silencio, esa paz y esa ausencia de dualidad se pueden tener en el estado de vigilia cuando uno no se cree los pensamientos que surgen y que crean la dualidad.

Resístete a los pensamientos que te limiten y reemplázalos por pensamientos del tipo :
<<Todo está en mí. Todas las personas son yo. Todos los animales y todas las cosas son yo>>.
<<Soy el Ser. Todo es el Ser>>.
Uno se convierte en lo que piensa.

Si tú comprendes y experimentas realmente que todo lo que existe eres tú, ¿cómo vas a poder sentir interés o aversión por algo?
Si todo lo que existe eres tú, no se tiene deseo alguno de evitar nada, no hay deseo alguno de discriminar algo para favorecer otra cosa.

SER
SER


Bhagaván siempre me animó a llevar una vida en soledad y a no mezclarme con los demás.
Ése fue el camino que escogió para mí.
A otras personas, en cambio, les aconsejó cosas distintas que les fueron igual de bien.
Pero, de la misma forma que me insistía en que no fuera tan social, durante los años que estuve trabajando en el áshram también me desaconsejó que me sentara tranquilamente a meditar.
Aquellos años, cuando Bhagaván me veía sentado con los ojos cerrados, me llamaba y me pedía que fuera a hacer algo.

Una de esa veces me dijo:

<<No te sientes a meditar.
A ti te basta con no olvidarte de que eres el Ser.
Tenlo siempre presente mientras trabajes.
Con esa sádhana ya tienes bastante.
La auténtica sádhana consiste en no olvidarse del Ser, no en sentarse tranquilamente y cerrar los ojos.
Tú siempre eres el Ser.
Simplemente, que no se te olvide>>.

El camino de Bhagaván no establece una guerra entre la mente y el cuerpo.
No obliga a la gente a sentarse, cerrar los ojos y ponerse a luchar contra la mente.
Por lo general, cuando uno se sienta a meditar, lo que hace es esforzarse por alcanzar algo; lucha para lograr controlar la mente.
Pero Bhagaván no nos aconsejaba enzarzarnos en esa lucha.
Nos decía que no hace falta enzarzarse en una guerra contra la mente porque la mente no tiene una existencia real ni fundamental.
Decía que la mente no es más que una sombra.
A mí me aconsejó que me mantuviera permanentemente consciente del Ser mientras hacía las cosas normales de la vida cotidiana y, en mi caso, con eso bastó.

SER
SER

Cuando se comprende el Ser y eres ese Ser, lo ves todo como tu propio Ser.
Mientras mantengas esa visión, no te surgirá ningún problema.
Como tú lo eres todo y todo es el Ser, no se te plantean situaciones en las que tienes que escoger entre lo que te gusta y lo que no te gusta.
Si te pones unas gafas de color verde, lo verás todo de color verde.
Si adoptas la visión del Ser, todo lo que veas será el Ser y nada más que el Ser.

Así que, lo que a mí me enseñó Bhagaván fue:

<<Si quieres comprender el Ser, no hace falta hacer una sádhana formal.
Siempre eres el Ser.
Sé consciente del Ser mientras estés trabajando.
Convéncete de que eres el Ser en vez del cuerpo y la mente, y evita siempre pensar "no soy el Ser">>.
Evita pensar cosas que te limiten, pensar cosas que te hagan creer que no eres el Ser.

SER
SER

Una vez le dije a Bhagaván:
<<Tú estás en la cima de la montaña.
Has alcanzado la cima de la vida espiritual, mientras que yo estoy aún al pie de la montaña.
Por favor, ayúdame a llegar a la cima>>.

Bhagaván me contestó:

<<Basta con que te olvides de ese pensamiento de "estoy al pie de la montaña".
Si lo consigues, no habrá ninguna diferencia entre nosotros dos.
Son sólo tus pensamientos los que te tienen convencido de que yo estoy en la cima y tú estás al pie de la montaña.
Si puedes despojarte de esa diferenciación, no tendrás problemas>>.

No adoptes actitudes que te hagan asumir, automáticamente, que tú estás limitado o que eres inferior por alguna razón.


Con sus respuestas, Bhagaván nunca me dejaba caer en la falsa interpretación de que yo era algo distinto de él ni distinto a él, o que era una persona con una mente y un cuerpo que necesitaba hacer algo para alcanzar un determinado estado de exaltación espiritual.

Siempre que le hacía preguntas que se basaban en este tipo de premisas, él me señalaba el error que estaba implícito en la pregunta y, con amabilidad, me volvía a indicar la verdad, el Ser.
Nunca me permitió que me dejara llevar por ideas erróneas.

SER
SER

Una vez, un estudiante vino a ver a Bhagaván y le dijo que quería seguir estudiando, a lo que Bhagaván respondió:
<<Esos estudios te van bien.
Sigue estudiando, pero, al mismo tiempo, estudia a la persona que está estudiando.
Estúdiate a ti mismo>>.

SER
SER

Uno de los antiguos siddhas (santos-poetas tamiles que vivieron hace unos mil años) compuso una canción:
<<Anhelaba la verdad.
Buscaba la verdad.
La buscaba corriendo de un lado para otro.
Desperdicié mi vida, mi tiempo y mi energía buscándola por todas partes.
Ha sido tanto el tiempo que he desperdiciado en esta búsqueda que ya me he hecho mayor y estoy a punto de morir.
Pero, por fin, he comprendido que la auténtica luz está dentro de mí>>.

Éste es otro verso de unos de los siddhas:

<<A causa de tu ego, te vas al bosque en busca de la luz espiritual.
Buscas ese darshan de luz en Badrinath y en otros centros de peregrinaje del Himalaya.
Todo eso es el espejismo de la mente y depende de los estados de la mente y de su funcionamiento.
Lo que estás buscando está dentro de ti>>.

El undécimo verso del poema de Bhagaván llamado Ulladu Narpadu dice:

<<Conocer todo lo demás sin conocerse a uno mismo, que es el que conoce los objetos conocidos, no es más que ignorancia.
¿Cómo puede ser eso lo que constituya el conocimiento?>>.

Otro verso de los siddhas:

<<Mucha gente se esfuerza durante años para tomar conciencia del Ser.
Millones y millones de personas se esfuerzan por encontrar la luz fuera de sí mismos.
Si todos esos millones y millones de personas han muerto sin percatarse del Ser que llevan en su interior es porque no han comprendido el auténtico camino>>.

SER
SER

=.Una mujer interrumpió su peregrinaje por un tiempo para venir a conocer a Annamalai Swami y pedirle sus bendiciones y consejo.=

Vayas donde vayas, no te olvides de tu Ser.
Si lo logras, no necesitas nada más.

Vas de peregrinaje a distintos sitios pero lo que en realidad estás buscando es a ti misma.

Eso es algo que no podrás encontrar buscando fuera de ti, porque tú misma eres lo que andas buscando.

Tu auténtica naturaleza es paz, pero, al habérsete olvidado, has perdido la paz y ahora la andas buscando en el mundo externo, donde no se puede encontrar paz alguna.

Debes comprender quién eres y lo que eres y, entonces, quedarte ahí, siendo eso.
Si lo consigues, con esto te bastará.
Ahora mismo, estás subyugada a la impresión de que eres tu cuerpo y tu mente; pero lo cierto es que eres el Ser.
Deshazte de ese <<yo>> que te imaginas que eres y aférrate al verdadero <<yo>>, al Ser.

¿Qué esperas obtener de tu peregrinaje, yendo de aquí para allá en un periplo externo?

Te estás aferrando a la idea de que eres tu cuerpo y tu mente y, como te lo has creído, ahora estas buscando un Dios externo al que adorar.
Aunque esa adoración te puede ir bien, no te va a servir para ir más allá de la mente.

Mientras estés aferrada a la idea de que eres una persona dentro de un cuerpo, cualquier cosa que veas será una manifestación de tu propia mente.

La mente no se puede trascender adorando tus propias proyecciones externas.
Todas estas apariciones externas que ves delante de ti son maia (ilusión) y no disponen de una realidad fundamental en la que existir.

Para encontrar el Ser, para descubrir lo que es auténtico y real, tienes que buscar dentro de ti.

Tienes que descubrir la fuente, el lugar de donde surgen todas esas proyecciones mentales.

Estás buscando la satisfacción en el mundo externo por que crees que son reales todos esos objetos que ves ante ti.

Pues no lo son.
La realidad es el sustrato en el que aparecen todos ellos.
Eso es lo que tienes que buscar, y no andar buscando dioses externos en distintos lugares de peregrinaje.

Todo es tu propio Ser.


Esta forma es distinta; aquella forma es distinta.
Esto es más poderoso, aquello es peor.
Todo esto son solo juicios que haces al ver objetos diferenciados en lugar de tener la percepción auténtica en la que todo es una unidad sin diferenciaciones.

Puede que existan distintas variedades de bombillas, pero la corriente eléctrica que las activa y que las mantiene encendidas es la misma en todas ellas.
Tienes que aprender a fundirte con esa corriente dinamizante, con el Ser no manifiesto, en lugar de quedarte atrapada en todos los nombres y formas que brotan en él.

Toda la información que va compilando la mente y todas las experiencias que va acumulando son ignorancia, falso conocimiento.


El auténtico conocimiento no se puede encontrar en la mente ni en ninguna ubicación externa.

La mente ve a través de unas gafas de colores y todo lo que ve está teñido y marcado por ese color.
Si tu mente está mal acostumbrada y alterada, te dará la impresión de que todo el mundo está mal acostumbrado y alterado. 
Si tienes la mente clara como el agua, te dará la impresión de que todo está claro y en paz.

El objetivo más importante es tomar conciencia del Ser.

Mientras no lo consigas, estarás sumida en la ignorancia y en lo ilusorio.
Tú, tu mente, este mundo: todo eso no es más que maia (ilusión).
No seas esclava de maia, hazte consciente del Ser y deja que maia te rinda servicio.

Tu mente la llevas contigo a todos los rincones del país cuando vas a visitar los famosos lugares de peregrinaje, mientras te bañas en todos los ríos sagrados y cuando haces puyas (rituales) en todos los famosos templos de peregrinaje.

Pero cuando regreses, tendrás la mente en el mismo estado que el día que iniciaste tu viaje.
Pues en vez de eso, haz un peregrinaje interior.

Devuelve la mente a su fuente y sumérgela en las aguas apaciguadoras del Ser.
Basta con que hagas este peregrinaje una sola vez para que ya nunca tengas que dedicarte a buscar la felicidad o la paz en ningún otro lugar.

SER
SER

=.¿No es bueno pensar en Dios y repetir su nombre?.=

La Ribhu Guita nos aconseja que repitamos sin cesar:
<<Soy el Ser. Todo es el Ser>>.
La totalidad del universo es <<yo>>.
Había muchos libros que le gustaban a Bhagavan, pero, desde luego, la Ribhu Guita era uno de los que más.
Una vez dijo que la Ribhu Guita es un libro para la última vida.

Mi consejo es que se haga yapa del Ser, ya sea pensando repetidamente en él o repitiendo afirmaciones del tipo <<soy el Ser>>.

Esta afirmación es el mantra más poderoso de todos.
Si consigues hacerlo continuamente, sin interrupción, obtendrás resultados muy deprisa.
No hay mejor yapa ni mejor sádhana que esto.

El que busca también es lo que anda buscando.

Tanto el buscador como lo que se busca son el Ser.
Si no consigues encontrar este Ser en tu interior, no lo encontrarás en ninguna otra parte.
Buscar fuera de ti y visitar lugares sagrados no te ayudará en nada.

Mucha gente visita a swamis y acude a templos y lugares sagrados; pero todo eso no les va a aportar ninguna recompensa.


Para conseguir resultados auténticos y duraderos, tienes que buscar en tu interior y descubrir al Ser en tu interior.
Y eso lo puedes hacer en cualquier sitio.

(Ribhu Gita. Ignitus Ediciones, S.L. Madrid 2.007)

SER
SER

=. Hay mucha gente que dice que en los lugares sagrados encuentra la paz .=

Si tienes apego por los sitios, quédate un tiempo aquí, en Tiruvannámalai.
El mejor lugar para descubrir el Ser es aquí, en Arunáchala.
Aquí se puede disponer del poder para conocer el Ser.
Eso es lo que han experimentado muchos sabios, además de Bhagaván.
Arunáchala es el Ser.
Ramana es el Ser.
Ambos están aquí.
Ambos están dentro de ti.
Si sientes atracción por los lugares sagrados, prueba con éste durante un tiempo y no tengas tanta prisa por ir a visitar otros.

No dejes de practicar la meditación de <<soy el Ser>> y entrégate completamente a ese Ser que está dentro de ti y que se ha manifestado aquí bajo las formas de Bhagaván y Arunáchala.


Vayas donde vayas no te olvides de ti misma, centra siempre tu atención en la luz interior.

No te dejes llevar por las dudas.
Haz lo que tengas que hacer y acuérdate siempre del Ser.

SER
SER

Vais dando tumbos en la oscuridad de vuestra mente sin daros cuenta de que tenéis una linterna en la mano.
Esa luz es la luz del Ser.
Encended esa linterna, no la volváis a apagar y, así, ya no tropezaréis con nada.

Estáis todos aquí porque deseáis ser conscientes del Ser.


Adoptar la firme determinación de mantenerse conscientes del Ser en todo momento.


El Ser está siempre a nuestro alcance, pero nosotros somos incapaces de ser conscientes de él -ni tan siquiera somos capaces de centrar nuestra atención en un pensamiento sobre él-, porque nuestras vásanas (tendencias de la mente, reacciones mentales condicionadas) están siempre determinando nuestros intereses y enfocando nuestra atención en otras direcciones.
Por eso es tan importante que nos mantengamos conscientes de que <<no soy la mente. Soy el Ser>>.

Cada vez que veáis que vuestro centro de interés recae en cualquier otra cosa, tenéis que arrastrar por la fuerza vuestra atención y volverla a enfocar en el Ser.

No prestéis atención a las palabras que os sirva la mente.
Os las está poniendo ahí a modo de tentación para que os enganchéis a una cadena de pensamientos que os alejará del Ser.
Lo que tenéis que hacer es ignorarlas y enfocaros en la luz que resplandece en vuestro interior.

Tomar conciencia de la enseñanza final de Bhagaván:


<<No soy ni el cuerpo ni la mente.

Soy el Ser.
Todo es el Ser>>.

SER
SER

Si logras quitarle energía a los apegos mundanos y, en su lugar, te enfocas en el Ser, en poco tiempo obtendrás resultados.

Despréndete de todas esas cosas que te empeñas en que sean importantes en tu vida cotidiana y, en lugar de eso, enfócate veinticuatro horas al día en el Ser.

Haz eso y observa qué sucede.

Eres lo que te crees que eres y te conviertes en lo que piensas.

Si te pasas el tiempo pensando en el Ser, en eso te convertirás.

[Sustituir cualquier pensamiento por:

<<No soy ni el cuerpo ni la mente.
Soy el Ser.
Todo es el Ser>>.]

SER
SER

Los pensamientos van surgiendo a lo largo de una consecución de momentos y como fruto de tus vásanas (tendencias de la mente, reacciones mentales condicionadas); pero es un error pensar que no puedes hacer nada al respecto.
Puedes interesarte por ellos o puedes ignorarlos.
Si te interesas por ellos, persistirán y te quedarás atrapado en ellos.
Si los ignoras y mantienes tu atención en la fuente, no se desarrollarán y, cuando no se desarrollan, desaparecen.

En el libro ¿Quién soy yo?, Bhagavan compara este proceso a un asedio a un fuerte.
Si a los pensamientos, uno por uno, les vas cortando la cabeza a medida que van saliendo del fuerte de la mente, más tarde o más temprano llegará un momento en que ya no quede ninguno.
La forma de hacerlo es mediante la autoindagación.
Con cada pensamiento que surja, te preguntas:
<<¿A quién le está surgiendo este pensamiento?>>.
Si te mantienes vigilante y haces siempre eso, se irá aclarando el bosque de los pensamientos hasta que ya no quede ninguno.
Cuando se hayan ido todos los pensamientos, la mente se hundirá en su fuente y vivirá la experiencia de dicha fuente.

SER
SER

Recuerda que <<tú>> no eres nada de lo que sucede en la mente y que nada de todo eso es asunto tuyo.
No tienes por qué preocuparte de los pensamientos que te surjan.
Basta con que recuerdes que tú no eres esos pensamientos.

=.¿Eso es aplicable a todo tipo de pensamientos?.=

Sea cual sea el pensamiento que surja, mantén esa misma actitud:<<No soy eso. No me incumbe>>.
Aunque sea un pensamiento bueno o malo, trátalos a todos de la misma manera.
¿A quién le brotan todos esos pensamientos? A ti.
Eso quiere decir que tú no eres el pensamiento.
Tú eres el Ser.

Quédate siendo el Ser y no te enganches a nada que no sea el Ser.

SER
SER

Si te surgen los pensamientos <<tengo que meditar>> o <<tengo que alcanzar tal cosa>>, pregúntate:<<¿A quién la surgen estos pensamientos?>>.
¿Qué necesidad tienes de pensar tanto en tu cuerpo y en tu mente?
Si eres la luz, no hay oscuridad alguna.
Si eres el Ser, no hay ni pensamiento, ni cuerpo ni mente que te puedan molestar.

Puede que surjan un montón de pensamientos.

Pues que surjan.
Pero tú recuerda todo el tiempo: <<Soy el Ser>>.

Tú no eres las vásanas, no eres los pensamientos, eres el Ser.

Mantén esa conciencia y no te preocupes demasiado de lo que esté sucediendo en la mente ni del significado que pueda tener.
No permitas que se apodere de ti ninguna identificación.
No pienses:<<Estoy sentado en el templo de Bhagaván>>.
No pienses:<<Estoy haciendo tal cosa, estoy sentado>>.

Tú eres el Ser, no el cuerpo.


Hasta tus vásanas son el Ser.

Todo es tu Ser.

No hay distinciones, no hay diferencias en el Ser.

No hay nada que esté separado del Ser.

No podrás encontrar ni un sólo átomo ni un solo pensamiento distinto del Ser.

Todo es el Ser.

SER
SER 

Todas estas dudas que te atormentan se producen porque estás atrapado en la idea de <<soy el cuerpo>> y en todas sus confusas consecuencias.

Resulta más eficaz mantener la conciencia de <<soy el Ser>> que pasarse el tiempo analizando si el esfuerzo es útil o si no.

La sádhana, el esfuerzo y la práctica, así como cualquier concepto que tengas al respecto, son conceptos que sólo pueden surgir cuando uno vive convencido de que no es el Ser y cuando cree que tiene que hacer algo para alcanzarlo.
Está perpetuando la premisa errónea de que existe una persona que tiene problemas por los pensamientos que tiene.
Tú eres el Ser y no una persona de ficción que tiene pensamientos.

Si permaneces en el Ser, siendo el Ser, nada te puede hacer daño.

En ese estado, nada de lo que te pueda pasar es un problema.
No hay dualidad alguna cuando permaneces en el Ser, ni pensamientos sobre lo que tienes que hacer o dejar de hacer, ni pensamientos sobre lo que se puede o no se puede hacer.

Lo que importa es no salirse del Ser.

SER 
SER 

Cuando te venga ese pensamiento de <<no estoy meditando>> o de <<no soy el Ser>>, simplemente ignóralo y regresa al Ser.

Cuando te surjan pensamientos así, obsérvalos y piensa:
<<No son yo, no tienen nada que ver conmigo>>, y regresa al Ser.

No desperdicies energía pensando o evaluando lo bien o lo mal que meditas.

Sea cual sea el pensamiento, ignóralo.


Tienes que ignorar todo lo que esté relacionado con el concepto cuerpo-mente; cualquier cosa que se base en la noción de que eres la mente o el cuerpo.

SER 
SER 

=.¿El que uno sea más o menos capaz de recordar <<yo soy el Ser>> depende de su destino?.=

Si tú eres el Ser, no hay destino alguno que pueda afectarte.
Si se te rompe la camisa, ¿quiere eso decir que tú también te has roto? No.
Le ha pasado algo a una cosa que no eres tú.

De forma semejante, el cuerpo y la mente experimentan placer, felicidad, tristeza, etc., dependiendo del karma (actividades o tareas para las que uno está predestinado en esta vida) que se ha traído a esta vida.
Pero el Ser no tiene ni apegos, ni desapegos, ni felicidad, ni tristeza, ni karma.

El cuerpo no es el Ser.
La mente no es el Ser.
El verdadero <<yo>> es el Ser y al Ser nunca le pasa nada ni nada le afecta.

Los pensamientos seguirán brotando mientras siga existiendo en ti el potencial para que surjan.

Ya sean buenos o malos, los pensamientos van a seguir apareciendo.
Aunque es un flujo con el que nada se puede hacer, al mismo tiempo, ese flujo de pensamientos no tiene por qué representar un problema.
Sé el Ser, sé la paz que constituye tu auténtica naturaleza y no tendrá ninguna importancia lo que surja.

Come, camina, bebe, duerme, medita, pero nunca pienses que eres tú el que hace todas esas cosas.
El pensamiento de que estás haciendo algo es el pensamiento que te está envenenando la vida porque, una vez pienses que estás haciendo algo, empezará a pensar que necesitas hacer otra cosa para mejorar la situación.
No tienes que hacer nada, aparte de experimentar el néctar del Ser.
Lo único que tienes que hacer es desprenderte de la idea de que estás haciendo algo.

Tienes que cambiar tu forma de ver las cosas, tu perspectiva.

Si te dedicas a vivir en la mente y a ver un mundo externo que está separado de ti, no dejarás de hacer planes, de preocuparte, de tener dudas.
Todas esas dudas te surgen porque no estás establecido en la fuente, en el sustrato.
En ese lugar, lo que hay es unidad, una unidad en la que no hay distinción ni separación alguna.

Si permaneces sumido en el Ser, para ti, el mundo será el Ser.

De hecho, ni siquiera verás ningún mundo.
Ni mundo, ni maia (lo ilusorio), ni mente, ni distinciones de ningún tipo.

En ese estado en que eres y conoces el Ser, se esfuma cualquier concepto de bueno o malo, de cosas que hay que hacer y cosas que hay que evitar.

Te das cuenta de que no eran más que conceptos mentales.
En ese estado, te das cuenta de que la mente es el Ser, de que la esclavitud es el Ser, de que todo es el Ser.
Con esa visión, no hay nada que te limite, nada que te haga infeliz.

Puede que el Ser aparente ser un mundo manifiesto, unos objetos individuales; pero la realidad subyacente, la única sustancia real es el Ser en el que todo eso aparece y desaparece.

Aunque aparezcan cosa y personas en ese sustrato, aunque tú las uses o interactúes con ellas, tu paz nunca se verá alterada.

Cuando vives consciente de que eres el Ser, ya no existe ningún individuo que pueda escoger ni decidir, sino que la vida se desarrolla automáticamente.

Tú escogerás las cosas que se necesitan y no cogerás las que no se necesitan, pero el hecho de que cojas o no cojas algo no será una consecuencia de que eso te guste o te disguste, porque esas preferencias ya no existen.

Cuando hay pensamientos, el mundo parece estar lleno de personas buenas y malas, todas enfrascadas en hacer lo que a ti te parecen cosas buenas y malas.

Cuando no hay pensamientos, sabes que todas ellas son tu propio Ser.
En ese estado, esas personas ni te gustan ni te dejan de gustar, ni las juzgas, ni eres consciente de que existen como entes aparte de tu propio Ser.
Esta ausencia de preferencias, de aversiones y de juicios te sume en tu estado original y natural de paz.

Tanto los dientes como la lengua forman parte de ti y ambos funcionan en armonía, sin pelearse ni discutir entre sí.

Cuando se tiene el conocimiento de que la mente y el Ser son uno, no hay peleas, no hay discusiones ni intentos de juzgar o de alcanzar algo.
Para disfrutar de esa armonía, coloca la mente en el Ser y mantenla ahí.
Ésa es la verdadera meditación.

SER 
SER 

Deshazte del concepto cuerpo-mente y descubrirás que no tienes preferencias por nada.
Tú no piensas que eres esa camisa.
Pues de la misma forma, el gñani (el que ha alcanzado el verdadero conocimiento) no piensa que es su cuerpo ni su mente.
El gñani sabe que el Ser es el que da vida al cuerpo y a la mente; pero también sabe que él  resplandece porque es el Ser, tanto si existen como si no existen la mente y el cuerpo.

Sin el Ser, el cuerpo y la mente no pueden hacer nada.

No se podría ni comer, ni dormir, ni hablar, ni hacer nada en absoluto sin el Ser.

Mantén el cuerpo en buenas condiciones si te apetece, pero nunca creas que eso es lo que tú eres.

Aunque cuides tu coche para que funcione bien no se te ocurre pensar que eres tu coche.
Pues ten esa misma actitud con respecto a tu cuerpo.
Tú no eres tu coche ni eres tu cuerpo.
Ambos van a desaparecer, pero el Ser continuará porque existe siempre.

Si te identificas con cosas transitorias que caducan o perecen, tú también caducarás y perecerás; pero si te identificas con el Ser, ni perecerás ni cambiarás en absoluto.


El Ser no nace, ni muere; ni padece limitaciones, ni tristeza, ni juventud, ni vejez, ni enfermedad.
Ésos son atributos de los cuerpos y de las mentes que van cambiando, pero no del Ser.

Sé el Ser y nunca te sucederá nada de todo eso.

SER 
SER 

Si te diriges a un guru físico y le preguntas cómo puedes alcanzar el Ser, lo más probable es que te diga que tú ya eres el Ser y que, simplemente, te aferres a ese Ser que ya eres de por sí.

Si lo consigues, estarás siempre con el verdadero Guru y no necesitarás de su forma física para recordarte quién eres.

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SER 

Si nos creemos que el espejismo es agua de verdad, eso es ignorancia.

Pues de forma parecida, si nos creemos que el cuerpo es el Ser, eso también es ignorancia.

La ignorancia hay que cuestionarla en cuanto aparece :
<<¿A quién le surge esta ignorancia?>>.

Si uno toma la firme determinación de continuar así con la autoindagación, se le esfumarán todas las dudas y alcanza la claridad de la existencia.

SER 
SER 

Yo no dejo de ser consciente del Ser porque no me identifico con el cuerpo ni con la mente.

Los problemas sólo surgen en el estado en que uno se identifica con el cuerpo y la mente.

El Ser no nace, no muere, no sufre ni tiene problemas.

Observa todos estos fenómenos, pero no le afectan.

SER 
SER 

=.Da la sensación de que la rueda de la vida (manifestación,samsara) continúa tanto si uno está establecido en esa paz como si no.
¿No hay nada en esta manifestación que sirva de llave para entrar en la paz?.=

Si consigues comprender la verdadera naturaleza de esta rueda de la vida, de esta rueda que hace que todo el mundo alterne la felicidad con el sufrimiento, dicha comprensión te llevará al nivel donde no hay rueda, ni cambio ni movimiento.

Esa rueda está girando en el sustrato del Ser inmutable.

Si tú te sitúas en el centro del Ser, lleno de paz y quietud, simultáneamente sabrás que el Ser es una paz que no se mueve y que esa rueda que no para de girar también es el Ser.

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SER 

=.¿Por qué la mente siempre se dirige hacia fuera en vez de hacia dentro?.=

Porque no nos plantemos la pregunta de por qué la mente siempre se dirige hacia fuera en vez de hacia dentro.

Esta pregunta es fruto de no tener una comprensión adecuada de la naturaleza de la felicidad.


La gente se pasa la vida buscándola en los sitios inadecuados y haciendo cosas equivocadas.

Se empieza con la impresión -que, en realidad, es una mala comprensión- de que la felicidad es algo que puedes encontrar fuera de ti y, además, de que tienes que hacer o irte algún sitio para encontrarla.
Ése es tu espejismo y, como tú te lo crees, la mente sale a buscar la felicidad al mundo exterior.

Incluso hasta cuando te dicen:

<<La felicidad está dentro de ti en forma de tu propio Ser.
Mira hacia dentro y la encontrarás>>, piensas que tienes que hacer algo o irte a algún sitio para encontrarla.
Ése es el poder de maia, de lo ilusorio.
Es como un pez en el mar que le pregunta a otro pez cómo se llaga al mar.

Cuando no te das cuenta de que tienes las gafas puestas, te puedes pasar todo el día buscándolas o pensar que las has perdido y, como consecuencia de ello, creer que son un objeto que tienes que encontrar.

Pero, al final, acabas dándote cuenta de que las has llevado puestas todo el día.

Mientras duró esa búsqueda, lo que andabas buscando era, en realidad, la herramienta a través de la cual se produce el hecho de ver.

Estabas buscando un objeto que resultó ser el sujeto que estaba viendo algo.
Pues lo mismo sucede con la mente y el Ser. 
La mente crea la noción de que hay que encontrar al Ser.
La mente crea la noción de que hay que encontrar al Ser y organiza toda una búsqueda como si se tratara de un objeto que se pudiera localizar en determinado lugar interior.
Ésa es la misma tontería que el hombre que carga con una cabra sobre sus espaldas y se pasa el tiempo buscándola por todas partes y preguntándole a todo el mundo dónde se puede haber metido.

SER 
SER 

La gracia siempre está ahí, siempre está a nuestra disposición; pero para que pueda tener su efecto, tenemos que estar receptivos y utilizarla plenamente.

Si quieres llenar una taza con el agua de un lago, lo primero que tienes que hacer es meter toda la taza en el agua.

Si quieres que tu mente se llene de gracia, sumérgela completamente en el Ser y, ahí, la gracia se te manifestará en forma de paz y felicidad.

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SER

Tomar conciencia de la enseñanza final de Bhagaván:
<<No soy ni el cuerpo ni la mente.
Soy el Ser.
Todo es el Ser>>.

SER 
SER



OM SHANTI SHANTI SHANTI
OM PAZ PAZ PAZ
SER SER SER



-.SER.-