sábado, 1 de agosto de 2015

Mis recuerdos de Ramana Maharshi. Sadhu Arunáchala.OM

SER

=.El guru silencioso, el guru de todos los gurus, Dakshinamurthy.=
 =.OM NAMAH SHIVAYA.=

SER

=.Arunachaleswar.=
 =.OM NAMAH SHIVAYA.=

SER

                   =.Tiruvannámalai. Tamil Nadu. India.=

SER

 =.Sri Arunáchala Shiva.=

SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
=.Bhagaván Sri Ramana Maharshi.=
(1.879-1.950)

 -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER

 =.El comandante británico retirado Alan W. Chadwick (1-12-1936. Sadhu Arunáchala) uno de los primeros devotos europeos de Sri Ramana Maharshi.=

Extractos de:
=.Mis recuerdos de Ramana Maharshi.=
-.Sadhu Arunáchala.-


© de la edición original
Sri Ramanasramam Tiruvannamalai, 2005.
Publicada por V. S. Ramanan
Presidente Sri Ramanasramam
Tiruvannamalai 606 603
Tamil Nadu (India)
email : ashram@sriramanamaharshi.org
Web : www.sriramanamaharshi.org

-.Biblioteca Advaita.-

© de la presente edición
Editorial Trompa de Elefante, S. A. 2009.
Apdo. 194. 28020 Madrid (España)
ISBN: 978-84-935659-6-1
www.trompadeelefante.com
E-mail: editorialtrompadeelefante@yahoo.es

SER



-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

  SER

De la Introducción (T. K. Sundaresa Iyer).

Sadhu Arunáchala, de Sri Ramanáshraman, en Tiruvannamalai, es un ejemplo de perfecta devoción por nuestro guru, Bhagaván Sri Ramana Maharshi.

Sadhu Arunáchala nos ofrece, con el presente libro, un relato de todo lo que él mismo presenció en torno a Bhagaván, la mayoría de cuyos detalles no aparecen en las otras obras.

Shadu Arunáchala:
<<Aunque hablemos de él (el Maestro) como si estuviera muerto, no hay duda de que está aquí y, además, lleno de vida, tal y como nos prometió, a pesar de las apariencias>>.

SER



-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
   SER

Del prólogo:

Venkataraman, que más tarde sería conocido como Ramana Maharshi, nació el 30 de Diciembre de 1879 en una aldea a unos treinta y cinco kilómetros de Madurai (Tiruchuli) y murió el 14 de Abril de 1950 (Tiruvannámalai).

Era un sabio completamente iluminado, es decir, en todo momento era consciente de su unidad con lo Supremo indescriptible, a pesar de que su conducta era la de un ser humano cualquiera y su cuerpo no se diferenciaba del nuestro.

A los dieciséis años, en la habitación que ocupaba en la planta superior de la casa de su tío, vivió una gran experiencia que cambiaría su vida.
(Él mismo lo cuenta en Self-Realization, de B. V. Narasimhaswamy) 

Cuando estaba tumbado en el suelo, la muerte se apoderó de él.

Pero ¿qué muerte experimentó, sino la muerte del ego?

Según los budistas, el ego es, de por sí, algo completamente ilusorio.
Incluso si le concedemos algún tipo de existencia, no es en absoluto permanente sino que cambia a cada instante.
Por ejemplo, un ego decide que va a hacer algo al día siguiente; pero, al llegar la mañana, es ya otro ego el que toma las riendas y se niega a hacerlo.
Por tanto, cambiamos de un día para otro o, mejor dicho, van cambiado los egos con los que nos identificamos.

No obstante, tras cada uno de ellos se encuentra el testigo permanente.
Pero no se trata de un testigo que se limite a presenciar todo lo que hace el insinificante ego, sino que es el Testigo Supremo o, tal y como lo llamaba Bhagaván, el Ser (Atman).

No hay más que un Ser y el Ser es lo único que existe y que es permanente.

Pero, al morir Venkataraman (el ego), ¿qué sucedió en realidad?
Que el Ser asumió el control por completo.
Obviamente, para la gente de su entorno nada había cambiado en el cuerpo de Ventataraman ni en nada de todo aquello con lo que lo identificaban.
Su madre seguía llamándolo por el mismo nombre, él seguía yendo a la escuela y seguía comiendo todos los días, pero el auténtico <<él>> ya no se <<identificaba>>  con  nada de todo eso, sino que lo observaba todo como cuando uno va al cine a ver una película y sabe que no es más que eso: un espectáculo.

No cabe duda de que, excepto para el que vive en la conciencia permanente del Ser, todo esto resulta muy dificil de comprender.

Vemos que una persona se mueve, come, duerme y hace lo que hacen los demás y, sin embargo, nos dicen que <<él>> no está haciendo realmente nada; que las cosas tienen lugar pero que <<él>> no se identifica en absoluto con ellas; que es un tipo de persona muy distinta a nosotros aunque aparente ser uno más.
  ¿En qué se diferencia entonces?
Lo cierto es que, tal y como solía decir Bhagaván, nadie puede explicar en qué consite ser plenamente consciente del Ser; salvo el que lo es.

Venkataraman alcanzó la plena iluminación; tomó plena conciencia de Dios.
Desde un punto de vista mundano, a partir de ese día, su vida careció prácticamente de acontecimientos.

Para una persona establecida en la conciencia del Ser, no existe el deseo como tal, sino que es un ser liberado y los acontecimientos simplemente suceden.
Se hizo famoso porque su prarabdha consistía en ayudar a los demás a avanzar por ese camino que conduce al estado de libertad del que él ya disfrutaba permanentemente.

SER

-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER  

-.mis puntos de:
=.Mis recuerdos de Ramana Maharshi.=
=.Sadhu Arunáchala.=
  
Yo había llegado a la conclusión de que, puesto que Dios había creado el mundo -en algún punto tuvo que haber un principio, para lo cual se necesita un Creador-, sólo había podido hacerlo a partir de Sí Mismo ya que, de haber existido algo más aparte de Él, entonces Él no podía ser Dios, irrefutable y omnipotente.
Por consiguiente, decidí que, en sí, el buscador es Dios o, en terminología de Bhagaván, el Ser (Atman).

Estaba convencido de que no podía llevar una vida mundana y, al mismo tiempo, esforzarme por alcanzar un objetivo espiritual.
Para mí, esas dos cosas pertenecían a ámbitos distintos.
Por aquel entonces no había comprendido aún la verdad del advaita de que no es posible que exista esas dicotomías, de que la vida mundana es tan irreal como la vida no mundana o, si se prefiere, que una es tan real como la otra -ambas son prarabha, el cual, en cualquiera de los casos, debe consumirse-.
No había entendido que, de hecho, no existe ni el bien ni el mal, sino tan sólo el apego; que las acciones no son más que acciones; que la cuestión radica en si uno se identifica con ellas o no, pero no en las acciones en sí mismas.

SER

-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER  

Resulta difícil describir mi reaccción cuando me encontré, por primera vez, en presencia de Bhagaván.
Sentí la tremenda paz de su presencia y su gentileza.
Tuve la sensación de que no era la primera vez que nos veíamos.
Era como si le conociera de siempre.
Ni siquiera fue como cuando te encuentras con alguien que conoces de hace tiempo, sino como si siempre hubiera estado conmigo sin yo ser consciente de ello hasta ahora, que sí me daba cuenta.

SER

 -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER  

Sus argumentos puramente racionalistas y la falta de sentimiento en sus enseñanzas han atrído a mucha gente.
 Nunca predicaba nada ni daba órdenes, sino que se centraba en reconducir al buscador hacia sí mismo y en indicarle que todo dependía exclusivamente de él, que el guru tan sólo podía ofrecerle indicaciones y servirle de guía, ya que nadie puede otorgar la iluminación a otro.

SER

-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
 
SER  

Un día o dos después de mi llegada, Bhagaván le pidió a alguien que me diera una copia de ¿Quién soy yo? y me dijo que lo leyera.
Ese libro contiene la esencia de sus enseñanzas, las cuales, si bien las impartió cuando era aún un joven de 21 años, jamás han necesitado modificación alguna.
Aunque Bhagaván podía hablar de cualquier tipo de filosofía y explicar distintos sistemas al responder a las preguntas que le formulaban, sus enseñanzas e instrucciones para la sádhana están contenidas en ¿Quién soy yo?.

Ese maravilloso libro se compone de una de las primeras series de instrucciones que dío Bhagaván hacia 1902, instrucciones transmitidas por escrito puesto que en aquella época no hablaba.
Son fruto directo de su propia experiencia, sin influencia alguna de textos como las Upanishads u otras Escrituras sagradas que, más tarde, le trajeron para que las explicara.

Al leer posteriormente dichos libros, se dio cuenta de la relevancia filosófica de lo que le había sucedido a él y tuvo la habilidad de coordinar sus experiencias para acoplarlas a la tradición hinduista.

Pero en este libro podemos disfrutar de sus enseñanzas de primera mano, descubrir su esencia pura y, con esas pocas páginas, podemos aprender todo lo que hace falta.
No se necesita más.

SER

 -.Ramana Mahanirvana.-
-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
 
SER  

(En este Blog el 5 del 2 del 2013 hay una entrada sobre ¿Quién soy yo?...OM).
=.¿Quién soy yo? se pueden comprar en español castellano:

Sri Ramananopadesa Noonmalai 
© IGNITUS EDICIONES, S.L.
http://www.ignitusediciones.es/
info@ignitusediciones.es
© EDITORIAL SANZ Y TORRES, S.L.
 Pinos Alta, 49 -28029 Madrid
www.sanzytorres.com
libreria@sanzytorres.com
Primera edición: Madrid 2.009.
ISBN. 978-84-96808-62-1
En este libro vamos a encontrar varias enseñanzas de Sri Ramana como el ¿Quién soy yo? (Nan Yar?), Ulladu Narpadu, Ekatma Panchakam, Appala Pattu, Atma Vidya Kirtanam, Upadesa Undiyar.
   
 ¿Quién soy yo?
Las enseñanzas de Bhagaván Sri Ramana Maharshi
(En la portada retrato de Bhagaván a la edad de 21 años)
 ©2012, del Prólogo, Swami Satyanada Saraswati
©2012. Sri Ramanasramam Turuvannamalai
©2012, para la presente edición,
José J. de Olañeta, Editor
e Indica Books
Apartado 296 - 07080 Palma (España)
ISBN: 978-84-9716-793-2 

En India se puede comprar:
¿Quién soy yo? (Spanish).
Original in Tamil: Naan Yaar? by Bhagaván Sri Ramana Maharshi.
Translated fron English by Eduardo Linder Iturribarría.
©Sri Ramanasramam
Tiruvannamalai 606 603
Tamil Nadu, INDIA
Tercera edición: 2014
ISBN: 978-81-8288-048-1
email : ashram@sriramanamaharshi.org
Web : www.sriramanamaharshi.org

 SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
 
SER 

El logro espiritual de Bhagaván no consistía en quedarse en blanco, sin ser consciente de nada.
Él seguía percibiendo las apariencias, sólo que sabía que eran eso, apariencias, y ya no era presa del engaño de considerarlas la Realidad.
   
 Cuando uno se identifica con el cuerpo, lo siente; pero, en el caso del gñani -que siempre es consciente de que el cuerpo es algo aparte de él-, el dolor es sólo una experiencia ajena a su realidad.
El dolor está ahí pero, de alguna forma, no lo siente como suyo.

 SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
 
SER 

El secreto está en si estamos o no estamos apegados a lo que hacemos.
Una persona puede pasar casi todo el tiempo haciendo buenas acciones y estar mucho más apageda a ellas que otra persona supuestamente mala.
El primero en establecerse en el Atman es el primero en desprenderse de todos sus apagos.

En el fondo, lo bueno y lo malo son conceptos relativos.

La autoindagación consiste, exclusivamente, en desprendernos de nuestros vásanas (tendencias latentes).
Mientras nos quede un simple vásana -ya sea bueno o malo- no conseguiremos establecernos en la consciencia del Ser.

SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
 
SER 

En algunos libros occidentales se describen los destellos de iluminación de distintas personas.
No obstante, mientras que la iluminación de Bhagaván es un estado permanente, los casos descritos no son más que unos destellos temporales

Le pregunté a Bhagaván a qué se debía eso y él me explicó que lo que surge como un destello, desaparece como un destello.
De hecho, no es la unión con el Ser lo que experimentan sino la Conciencia Cósmica en la que ven que todo es unidad y se identifican con la Naturaleza y el Corazón Cósmico -lo que en el hinduismo se denomina mahat-.
Durante esa experiencia sigue existiendo un rastro de ego así como una conciencia de que el cuerpo pertenece al que está teniendo la visión.
Pero este falso concepto de <<yo>> debe desaparecer por completo, ya que constituye la limitación que nos esclaviza, mientras que la liberación consiste en desprenderse totalmente de ella.

SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
 
SER   


   Bhagaván no incitaba a la gente a que fuera a confesarle sus pecados.
No sólo no les permitía seguir con ese tema sino que les hacía callar diciéndoles que no se estancaran en el pasado sino que averiguaran quiénes eran en ese momento, en el presente.
Lo que intentaba era inculcarles que lo que importa no es la acción en sí sino el apego a ella.
Pasar el tiempo rememorando la acción era lo peor que podían hacer puesto que eso mismo, en sí, era un apego.   

SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
 
SER 

Bhagaván siempre rechazaba el tema de la reencarnación planteando la contrarréplica:
<<Descubre ahora si tú has nacido. Si ni siquiera has nacido, ¿cómo te vas a haber reencarnado?>>.
Esto constituye el núcleo esencial de la cuestión ya que, al final, todos descubriremos por nosotros mismos que tan sólo existe un <<Yo>> que aparece en forma de innumerables egos, los cuales, de hecho, son totalmente irreales: no son más que efímeras sombras.

"De la cantidad de tristeza y sufrimiento que hay en el mundo".
 Lo que nos tenemos que preguntar es:
¿quién experimenta ese sufrimiento?, ¿está sufriendo la Realidad, ese <<Yo>> eterno que subyace a todo lo aparente?, ¿o se trata tan sólo de un <<yo>> imaginario que no existe realmente y que se está imaginando dicho sufrimiento?.

Bhagaván siempre insistía en que el mundo no es problema alguno, que el único problema está en nosotros.

SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER 
 
En una ocasión, Bhagaván me dijo que los pensamientos surgen como destellos, que no hay ningún pensamiento continuo.
Si uno pudiera concentrarse en los intervalos que hay entre los pensamientos, en lugar de concentrarse en los pensamientos mismos, quedaría establecido en el Ser.

Sus enseñanzas siempre resaltan que la mente y el pensamiento son exactamente lo mismo: <<La mente no es más que un montón de pensamientos>> (Upadesa Saram, V/18).

Asimismo, el ego y la mente son idénticos y surgen simultáneamente: <<Al surgir el ego, surge todo lo demás>> (Ulladu Narpadu, V/26); <<El ego, la raíz de todos los pensamientos>> (Ulladu Narpadu, V/40).

No obstante: <<Verdaderamente, la mente no es más que el concepto de "yo">> (Ulladu Narpadu, V/40).

El ego es tan pasajero como el pensamiento y, en realidad, no existe verdaderamente.
  
SER

 -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
SER

Cuando vemos las cosas percibimos una dualidad que no tiene por qué ser irreal: sólo es irreal en el sentido de que sólo existe el <<no dos>>.
Aparentemente está ahí, pero es algo efímero y pasjero.
Esta manifestación pasajera se denomina maia, término que se suele traducir como <<ilusión>> o <<espejismo>> aunque, realmente, significa <<lo que no existe>> o lo que le pone límites a lo ilimitado.
De hecho, todo aquello que percibimos a través de los sentidos está en la mente; los sentidos son un mero instrumento de la mente.
La verdad es que no existe tal <<ilusión>>, sino lo transitorio.

La misma verdad existe en el trasfondo de todo.
Entonces, ¿cuál es la solución si nada es permanente y sólo es apariencia?
Bhagaván explicaba que esta idea también se aplica a nuestro cuerpo y a nuestro ego, a los cuales nosotros damos la máxima importancia y que, no obstante, son considerados meras sombras efímeras.
Sin embargo, no hay razón para desanimarse ya que, hasta detrás de la apariencia más efímera, debe de existir algo dispuesto a aparecer.
Damos un salto porque pensamos que estamos viendo una serpiente pero, después, advertimos que sólo se trata de una cuerda.
Aunque la serpiente sea irreal, la cuerda existe.
Por tanto, la solución de nuestro ecertijo consiste en ir buscando y encontrar lo que hay de permanente detrás de la transitoriedad.
Ésta era la solución que proponía Bhagaván y que nos enseñó a practicar con su método de autoindagación.
Aunque el ego cambie a cada minuto, aunque seamos individuos enteramente distintos en cada una de las etapas de la vida, siempre nos acompaña un <<yo>> que, obviamente, no es el ego -ya hemos visto que el ego cambia a cada segundo mientras que este <<yo>> está con nosotros desde siempre como <<observador>> -.
Tenemos que remontarnos hasta su origen y, a través de este método de autoindagación, acabaremos tomando conciencia del Ser.

SER

 -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER   

Su verdadera enseñanza, que nunca se tambaleaba, era que lo  único que existe es el Ser y él veía que todo es exclusivamente Eso y nada más.
Sin embargo, la mayoría de la gente no estaba preparada para aceptar esta enseñanza y quería que Bhagaván se extendiera más sobre el tema; por ello, se hacian necesarias algunas explicaciones para las cuales tenía que hablar desde el punto de vista limitado del que preguntaba.

SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER   

Se ha dicho que Bhagaván nunca impartía enseñanzas sobre la reencarnación, y esto es cierto, aunque desde nuestro punto de vista la aceptaba, como también la aceptaba Buda.
¿Cómo era posible que Bhagaván incluyera la reencarnación entre sus enseñanzas cuando sólo veía la unidad?
No obstante, en el libro Talks, nos explica que el ego va naciendo en una sucesión de cuerpos porque, mientras persista la idea de individualidad, debe existir alguna forma que ésta adopte hasta que deje de existir el individuo; esa sucesión de individualizaciones se traduce en un cambio constante de forma porque cuando se consume un grupo de vásanas, otro lo reemplaza.
Para el que no está iluminado, siempre existen estas contradicciones.
Bhagaván nos decía que prestásemos siempre atención al presente, que descubriésemos quiénes somos ahora, ya que el tema de la reencarnación tiende a posponer las cosas para el futuro: ¿qué más da, si vamos a tener una cantidad innumerable de vidas para ponerlo todo en su lugar?
Naturalmente, esto es fatal para el progreso espiritual y, probablemente, está es la razón por la cual el cristianismo nunca ha permitido que forme parte de sus enseñanzas a pesar de que haya indicios de este tema en el Nuevo Testamento así como en algunos escritos de los Padres de la Iglesia.

SER

      -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER   

Cuando ya llevaba algunos meses meditando en presencia de Bhagaván, alcancé un estado en el que me sentía completamente dominado por el miedo así que decidí plantearle la cuestión.
Algunos de los presentes en la sala en aquel momento -exceptuando, por supuesto, a Bhagaván-, me aseguraron que exponer aquel miedo era absurdo y que se trataba de un error mío.
De hecho, se rieron de mi insensatez.
Sin embargo, a Bhagaván esta cuestión no le pareció tan divertida y nos explicó que era el ego el que estaba experimentando ese miedo porque sentía que perdía poder gradualmente; se estaba muriendo y, como es natural, se resentía.
Bhagaván me preguntó: <<¿Quién siente ese miedo?>>; y añadió: <<Se debe únicamente a la costumbre de identificar el cuerpo con el Ser.
Experimentar una y otra vez la separación de esta idea permite que uno se vaya acostumbrando a este estado y, entonces, el miedo desaparece automáticamente>>

En el método que enseñaba Bhagaván hay una única respuesta: indaga quién siente ese miedo, ve más allá de él -hasta el testigo del miedo-, verás cómo el miedo cesa inmediatamente.

SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
 SER   

En el suplemento de Ulladu Narpadu se indica que basta una mirada de un mahatma para darnos la iniciación: esa mirada es mucho más efectiva que los peregrinajes, las adoraciones a imágenes o demás prácticas devocionales.
Le pregunté a Bhagaván al respecto: cometí la estupidez de decirle que llevaba ya varios meses con él y, sin embargo, no notaba ningún cambio en mí mismo.
<<Aunque esa mirada sea purificadora -me dijo-, no se trata de una purificación visible. 
El carbón mineral tarda tiempo en prender y, en comparación, el carbón vegetal es más rápido.
Sin embargo, la pólvora arde instantáneamente.
Lo mismo sucede con los hombres ante la poderosa mirada de un gñani>>.

SER

=.Sri Arunáchala Shiva.=

  SER

Recuerdo a un matrimonio, los Taylor.
El marido era un jefe de Correos jubilado.
Estaban realmente encantados con Bhagaván.
Un día, la señora Taylor estaba sentada con Bhagaván en la sala y, de repente, le dijo:
-Bhagaván, quiero la iluminación.
-Espera -le contestó Bhagaván-, llegará en su momento.
-No -le respondió ella-. Eso no me sirve. La quiero aquí y ahora.

Bhagaván intentó explicarle que, cuando estuviera preparada, todo le vendría dado, pero ella siguió insistiendo en que quería la iluminación en ese momento y en que, si él quería, se la podía dar.
Bhagaván no le respondió nada pero la miró fijamente a los ojos durante cinco minutos aproximadamente.
De repente, la mujer rompió a llorar y salió corriendo de la sala, pero no hubo forma de que le contara a nadie lo que le ocurrió.

SER


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER   

Explicó Bhagaván,
aunque no existen unas etapas predefinidas para quedar establecido en la conciencia del Ser, sí que se produce una intensificación de la sádhana.

 SER

=.Sri Arunáchala Shiva.=
 
SER 

En el léxico espiritual de la India se encuentran términos como manolaia, savikalpa samadhi, nirvikalpa samadhi y sahaya samadhi, que pueden resultar confusos para aquel que no esté familiarizado con esta terminología.

Manolaia significa quedarse con la mente en blanco.
Se suele acusar a los advaitas de intentar alcanzar este estado, lo cual es totalmente absurdo aunque reconozco que, en algunas ocasiones, me he encontrado con personas que afirmaban que ése era su objetivo y que hubiesen estado encantados de alcanzarlo.
Yo les insistía en que podían alcanzar ese estado cada noche al dormir, por tanto, ¿qué sentido tenía realizar todo tipo de austeridades y pasarse horas meditando para llegar a algo que se podía alcanzar con sólo tumbarse en la cama?.

Savikalpa samadhi es el estado de profunda meditación en el que uno está inmerso en la paz, pero aún se mantiene la conciencia de la propia identidad; es decir, sigue siendo consciente de estar meditando y de que puede continuar con su sádhana.

En nirvikalpa samadhi, uno ha alcanzado un estado en el que ha perdido su propia identidad y ha quedado completamente sumergido en el Ser más elevado.
Sin embargo, por mucho que dure este estado, sigue siendo temporal, pues el individuo debe acabar regresando a su estado normal de conciencia.
Como es incapaz de estar activo en este estado, se encuentra en un estado de trance que suele constituir la antesala del estado final.
Sin embargo, Bhagaván alcanzó el sahaya samadhi directamente, sin necesidad de pasar por ningún estado intermedio.
Mucha gente considera que el nirvikalpa samadhi es el final y que, cuando se alcanza, ya no se puede avanzar más.

El sahaya samadhi es el estado supremo, el estado de dicha insuperable -el objetivo de todo los yoguis- en el que el individuo ya se ha fundido completamente con el Ser Supremo.
Su identidad individual, desvanecida en el nirvikalpa samadhi, se ha expandido hasta el punto de abarcar el Ser Supremo y de ser consciente de que es Eso.
Ya no necesita entrar en trance.
Una persona en este estado puede ocuparse de los asuntos cotidianos con normalidad pero ya no se identifica con las actividades sino que las contempla como quien contempla un sueño.
Ya no hay nada más que hacer, ya no hay nada más que alcanzar.
Es el Estado Supremo de la Dicha Absoluta pero, en el habla sencilla de Bhagaván, es el Atman -Ser, Uno Mismo- del que cualquiera puede tomar consciencia a traves de la autoindagación.

SER

 =.Sri Arunáchala Shiva.=

SER 
  
En las veinticuatro horas que tiene un día, Bhagaván salía varias veces a pasear por el monte Arunáchala y nos decía que , en aquella montaña, había visto una gran ciudad con grandes edificios y amplias calles.
Todo era muy misterioso: decía que allí había visto una gran agrupación de sadhus que cantaban los Vedas y que la mayoría de los devotos más habituales también estaban, incluido yo.
<<Pero eso no es más que una visión>>, obsevó alguien.
<<Todo esto también es sólo una visión -le respondió refiriéndose a nuestro mundo-. 
Aquello es tan real como esto>>.

SER

 -.Annamalai Swami y Sadhu Arunácahala.-

SER   

Bhagaván negaba que alguien hubiera nacido realmente, ¿cómo podía volver a nacer un ego?
<<Busca en tu interior y descubre si realmente has nacido>> era la instrucción que nos daba.
Y, no obstante, para aquellos que creían en la realidad del ego, aceptaba el concepto de reencarnación.


SER


=.Sri Arunáchala Shiva.=
 
SER 

Bhagaván siempre hacía hincapié en que todo está en la mente y que ésta sólo es un fenómeno pasajero.
<<¿Quién está detrás de la mente? -preguntaba en repetidas ocasiones-. Descúbrelo y verás cómo la mente desaparece automáticamente>>.
Para conseguirlo, uno tiene que buscar repetidamente el origen del <<yo>> preguntándose <<¿quién soy?>>.
Se trata de un proceso frecuentemente malinterpretado a pesar de que las enseñanzas de Bhagaván resultan claras.
En esta búsqueda, no es necesario que uno intente encontrar cierto <<Yo-Absoluto>> trascendental, sino el ego en sí mismo y el punto desde el que surge: encuéntralo y verás cómo automáticamente se esfuma el ego; es entonces cuando uno toma conciencia de que lo único que existe es el Ser.
Es como remontar un río, atravesando montañas, hasta su manantial: se alcanza un punto en que se observa que el río como tal ya no existe.
La fuente, la mente, el ego son exactamente lo mismo y no pueden existir como elementos independientes.
La mente es incapaz de conocer el Ser, ya que, ¿cómo podría conocer lo que está más allá de ella?
Por este motivo, hasta a un gñani le resulta imposible explicar su estado con palabras, puesto que éstas sólo son un producto de la mente.
Conocerlo es serlo.
No hay vuelta de hoja.

SER

-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER 
 
 Bhagaván comparaba la mente con un mono: no se está quieta ni un segundo y es casi inútil intentar aquietarla; por ello, lo mejor es ocuparla con algo productivo, sin permitir que se consuma con innumerables montajes.
Debe concentrarse en la pregunta <<¿quién soy?>>, y entonces ya no habrá cabida para ningún otro pensamiento; es como usar un pincho para quitarse otro pincho del pie.
No obstante, Bhagaván nos repetía que <<hay que esforzarse en no esforzarse>>, dado por supuesto que la mente ya ha aprendido, hasta cierto punto, a darse a sí misma la espalda.

SER

 =.Sri Arunáchala Shiva.=

SER  

Mucha gente identificaba a Bhagaván con Dakshinamurthy -el guru silencioso- ya que, aunque no fuera tan taciturno como mucha gente pensaba, mantenía unos profundos silencios cuando hablaba a sus discípulos directamente al corazón.
La gente lo visitaba con un montón de dudas, se sentaba en su presencia y se marchaban sin haberle fomulado ni una sola pregunta, pero con todas sus dudas resueltas.
Él mimo decía:
<<El silencio es el mejor upadesa (instrucción espiritual que se recibe del guru), pero sólo resulta adecuado para los alumnos avanzados.
Los demás son incapaces de sacarle todo el provecho y, por ello, hay que utilizar palabras para explicarles la Verdad.
Pero la Verdad está más allá de las palabras y no damite explicación alguna.
Es posible que las charlas mantengan a la gente entretenida durante algunas horas pero no provocan ningún efecto sobre ella, mientras que el resultado del silencio es permanente y beneficia a todos.
Da igual que no se comprenda.
Las charlas no son tan elocuentes como el silencio.
El silencio es una elocuencia que no cesa.
Dakshinamurthy, el maestro primordial símbolo del ideal, impartía sus enseñanzas en silencio>>.

SER


=.El guru silencioso, el guru de todos los gurus, Dakshinamurthy.=
 =.OM NAMAH SHIVAYA.=
 =.OM NAMAH SHIVAYA.= 

 =.OM NAMAH SHIVAYA.=

SER

 -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER  

En la pared sur de todos los templos dedicados a Shiva del sur de la India, se encuentra una imagen de Dakshinamurthy -el dios que mira al sur-, a la que diariamente se le realiza una ceremonia.
Él está sentado bajo un árbol baniano, a sus pies están sus cuatro discípulos.
Tiene la pierna isquierda cruzada y apoyada sobre la rodilla derecha, y el pie derecho se apoya sobre una figura que representa el ego.
Tiene cuatro brazos.
Una de las manos da bendiciones y está colocada en la posición mística denominada chinmudra, mientras que las otras tres sujetan, respectivamente, una antorcha (la iluminación), un libro  (la sabiduría) y el tambor (o damaru, el sonido creador).

SER


SER  

 Su historia es la siguiente: como se sintió cansado de crear y deseaba retirarse, Brahmá creó a los cuatro Kumaras para que le reemplazaran.
Sin embargo, éstos no tenían el mínimo interés en ocupar su lugar y le pidieron que les iniciara en el secreto de alcanzar la liberación, pero Brahmá se opuso.
Entonces, lo abandonaron y se fueron a otro lugar en busca de iniciación.
Finalmente, encontraron  una figura imponente sentada bajo un árbol baniano.
Allí se quedaron y recibieron la instrucción buscada, que les fue trasmitida en silencio; en silencio, porque no hay palabra alguna que pueda expresar aquello que está más allá de toda palabra, ni mente que pueda alcanzar a comprender aquello que está más allá de la mente.
El silencio es la enseñanza más perfecta.

Dakshinamurthy es conocido como el guru silencioso, el guru de todos los gurus y, aunque es venerado a diario en todos los templos de Shiva del sur de la India, pocos templos están dedicados a él.
Dakshinamurthy es un aspecto del Shiva asceta.

SER



-.Dakshinamurthy y amigos.- 
 
SER

Bhagaván decía que las principales sádhanas que debemos practicar consisten en comer únicamente alimentos sátvicos y participar en sátsang, pero no estableció ninguna otra regla.
Afirmaba que los alimentos que ingerimos crean completamente la mente, por lo que deben estar en perfectas condiciones y debemos ser vegetarianos estrictos, estaba radicalmente en contra de comer carne.

En lo referente al sátsang, puesto que adoptamos la vibración de las personas con las que nos movemos, lo ideal es vivir con un sabio iluminado; si no es posible, debemos escoger nuestras amistades lo mejor posible y evitar las malas compañías.
Ramana nunca hablaba de moral y no aborrecía particularmente el sexo.
En una ocasión, le escuché decir a un discípulo con problemas: <<Es mejor hacerlo que pasarse el tiempo pensando en ello>>, palabras que recuerdan a una frase de la Bhágavad Guita: <<Los pensamientos son acciones en la imaginación>>.
Pensar siempre en ello es hacerlo repetidamente.
En cualquier caso, la moderación resulta lo más conveniente para todo, hasta para las cosas que consideramos buenas y, por raro que pueda parecer, también nos recomendaba ser moderados con nuestra sádhana.
Un exceso de austeridades, así como meditar prolongada y forzadamente, puede acabar produciendo locura.

SER


 -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER 

Durante una conversación con Bhagaván le comenté que tenía intención de deshacerme del cuerpo.
Me contestó que un hombre se puede deshacer de sus vestimentas y quedar desnudo y libre, pero que el Ser es ilimitado y el  cuerpo no le aprisiona lo más mínimo; por tanto, ¿cómo se puede uno deshacer del cuerpo?, ¿dóde lo va a dejar el Ser?
El Ser lo abarca todo.
El Ser existe, sea donde sea.
La Verdad suprema es tan sencilla que sólo consiste en que uno se establezca en su propio estado original.
Sin embargo, resulta asombroso que, para enseñar una verdad tan simple, se necesite tal cantidad de religiones, así como que se disputen entre sí cuál constituye la enseñanza impartida por Dios.
¡Qué lástima!
Si sólo se trata de que uno sea su propio Ser.

Observé que a la gente no le gustan las cosas sencillas.
<<Efectivamente -contestó Bhagaván-, quieren cosas intrincadas y misteriosas.
Por esa razón, existen tantas religiones.
Por ejemplo, los cristianos no se sienten satisfechos si no se les inculca que Dios está escondido en algún rincón del cielo y que no se le puede alcanzar sin la ayuda de la Iglesia.
El único que lo conocía realmente era Jesucristo y Jesucristo es el único que nos puede guiar a Él.
Sin embargo, cuando se les enseña una verdad tan sencilla  como "En ti está el Reino de Dios", no quedan satisfechos y empiezan a inventar significados complicados y rocambolescos.
Sólo comprenden esta cuestión en toda su sencillez aquellos seres suficientemente maduros>>.

SER


=.Sri Arunáchala Shiva.=
 
SER   

BHAGAVÁN:

Un avatar no es más que una manifestación parcial de Dios, mientras que un gñani es el mismo Dios.

Aquí radica la diferencia entre el advaita y otras filosofías.
Según el advaita, todo es el Ser (Atman), sin exclusión, y no hay cabida para manifestaciones especiales como un avatar.
Una persona o está establecida en la conciencia del Ser o no lo está, no hay niveles intermedios.

SER


=.Arunáchala/Ramana.=
 
SER  

Un día, cuando alguien hablaba de hacer esto y aquello, Bhagaván le preguntó: <<¿Por qué piensas que tú eres el que hace las cosas?
Ésa es la fuente de todos los problemas.
Es bastante absurdo, ya que para todos es evidente que el "yo" no hace nada.
El único que actúa es el cuerpo mientras que el "yo" siempre es el testigo.
Hasta tal punto nos llegamos a identificar con nuestros pensamientos y con nuestras acciones que siempre decimos:
"Hago tal cosa, hago tal otra" cuando, en realidad, no hacemos nada.
Concéntrate en ser el testigo y deja que las cosas sigan su curso.
Además, seguirán haciéndose por sí solas, no puedes evitarlo>>.

¡Ésa es la cuestión! 
Las cosas seguirán su curso; no obstante, Bhagaván enseñaba que, aunque no podemos detenerlas, podemos abservarlas desde la distancia, sin involucrarnos, en calidad de testigo en lugar de sujeto activo.
Ése es el propósito de la vida y en eso consiste la sádhana.

Voy a citar unas frases del libro de Devaraya Mudaliar, My Recollections, que trata específicamente de este tema:

<<La única libertad de la que dispone el hombre es la de esforzarse por alcanzar el gñana que le permitirá dejar de identificarse con el cuerpo.
El cuerpo seguirá realizando las acciones que no se pueden evitar debido al prarabdha, pero el hombre es libre de identificarse con el cuerpo y aferrarse a los frutos de sus acciones, o de distanciarse de sí mismo y ser un mero observador de lo que el cuerpo hace>>.

Para alcanzar esta distancia, Bhagaván enseñaba el método de la autoindagación: <<¿Quién soy?>>.
Cuando lo consigamos, veremos que las acciones ya no nos pertenecen sino que son simplemente necesarias para el funcionamiento de la totalidad.

SER


 -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER  

Bhagaván nunca juzgaba nada, ni siquiera la pena de muerte.
Como ya he comentado, para él no existía nada bueno o malo, tan sólo acciones y apego a dichas acciones:

<<Descubre quién actúa y permanece ahí, porque todo lo demás no tiene la menor importancia>>.

SER


 -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER  

Un día, una persona le preguntó a Bhagaván:
- ¿Es verdad que el gñani está consciente en los tres estados, incluso cuando está en un sueño profundo?
-Sí -respondió Bhagaván.
-Entonces, ¿por qué ronca Bhagaván?
Y Bhagaván contestó:
-Sé que ronco y podría dejar de roncar si quisiera, pero es que me gusta.
¡Eso sí que es aceptarse uno mismo completamente!

SER


 -.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-

SER

Cuando Sri Ramana yacía en su lecho de muerte, hubo gente que le suplicó que se quedara más tiempo porque necesitaban que los ayudara.
Su respuesta es conocida por todos:
<<¿Irme? ¿Adónde voy a ir? Siempre estaré aquí>>.

SER  


-.Om Namó Bhagavaté Sri Ramanaya.-
-.Desde el corazón de Arunáchala.-
OM SHANTI SHANTI SHANTI
PAZ PAZ PAZ
SER 
 

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