lunes, 10 de junio de 2013

Lo supremo, la mente y el cuerpo. Nisargadatta Maharaj. OM.

OM NAMAH SHIVAYA


SER



SER


.Sri Nisargadatta Maharaj.

=.YO SOY ESO.=

17 de junio de 1.970.-

-.lo supremo, la mente y el cuerpo.-

Pregunta.:
Por lo que nos ha dicho, parece que usted no es totalmente consciente de su medio ambiente.
A nosotros, usted nos parece extremadamente despierto y activo.
No podemos creer que esté en un tipo de estado hipnótico que no  deje huella de ningún recuerdo.
Por el contrario, su  memoria parece excelente.
¿Cómo tenemos que entender su afirmación de que el mundo y todo lo que encierra no existe, en lo que a usted concierne?

Maharaj.:
Es todo una cuestión de enfoque.
La mente de usted está enfocada en el mundo; la mía está enfocada en la realidad.
Es como la luna a la luz del día; cuando el sol brilla, la luna es apenas visible.
O, mire como toma la comida.
Mientras la tiene en la boca, usted es consciente de ella; una vez que la ha tragado, ya no le concierne más.
¡Sería problemático tenerla constantemente en la mente hasta que fuera  eliminada!
La mente tendría que estar normalmente quieta;  la actividad incesante es un estado mórbido.
El universo funciona por sí mismo, sé eso.
¿Qué más necesito saber?

P.:
De modo que un gnani sabe lo que está haciendo sólo cuando le presta atención; de otro modo simplemente actúa, sin estar implicado.

M.:
El hombre común no es consciente de su cuerpo como tal.
Es consciente de sus sensaciones, sentimientos y pensamientos.
Incluso éstos, una vez que se establece el desapego, se alejan del centro de la consciencia y ocurren espontáneamente y sin esfuerzo.

P.:
¿Entonces qué es el centro de la consciencia?

M.:
Eso a lo que no puede dársele nombre ni forma, puesto que no tiene cualidades y está más allá de ella misma.
Como un agujero en el papel que está en el papel y a la vez no es de papel, así el estado supremo está en la consciencia y a la vez más allá de ella.
Es como si fuera una apertura en la mente, y a través de ella, la mente fuera inundada de luz.
La apertura no es ni siquiera la luz.
Es simplemente una apertura.

P..
Una apertura es simplemente el vacío, la ausencia.

M.:
Exacto.
Desde el punto de vista de la mente no es sino una apertura para que la luz de la consciencia en-sí entre en el espacio mental.
En sí misma la luz sólo puede compararse a una masa sólida, densa, como una roca, homogénea e inmutable de conciencia en-sí pura, libre de modelos mentales, de nombre y forma.

SER



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.YO SOY.

P.:
¿Hay alguna conexión entre el espacio mental y la suprema morada?

M.:
Lo supremo da existencia a la mente.
La mente da existencia al cuerpo.

P.:
¿Y qué hay más allá?

M.:
Tome un ejemplo.
Un venerable yogi, un maestro en el arte de la longevidad, él mismo con más de mil años de edad, viene a enseñarme su arte.
Yo respeto y admiro totalmente sus logros, y a la vez todo lo que puedo decirle es : 
¿de qué me sirve a mí la longevidad?
Estoy más allá del tiempo.
Por muy larga que sea una vida, es sólo un momento y un sueño.
Del mismo modo, estoy más allá de todo atributo.
Estos aparecen y desaparecen en mi luz, pero no pueden describirme.
El universo es todas las formas y nombres basados en cualidades y diferencias, mientras que yo estoy más allá.
El mundo está ahí porque yo soy, pero yo no soy el mundo.

P.:
¡Pero usted está viviendo en el mundo!

M.:
¡Eso es lo que usted dice!
Sé que existe un mundo, que incluye este cuerpo y esta mente, pero no los considero más "míos" que otras mentes y otros cuerpos.
Están ahí, en el tiempo y el espacio, pero yo estoy fuera del tiempo y del espacio.

P.:
Pero puesto que todo existe por esa luz, ¿no es usted el creador del mundo?

M.:
Yo no soy ni la potencialidad ni la actuación ni el presente de las cosas.
En mi luz van y vienen como motas de polvo danzando en un rayo de sol.
La luz ilumina las motas pero no dependen de ellas.
Ni se puede decir que las crea.
Ni siquiera se puede decir que las conozca

P.:
Le estoy haciendo una pregunta.
Usted está contestando.
¿Es usted consciente de la pregunta y de la respuesta?

M.:
En realidad no estoy ni escuchando ni contestando.
En el mundo de los hechos la pregunta ocurre y la respuesta ocurre.
Nada tiene que ver conmigo.
Simplemente todo ocurre.

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.YO SOY.

P.:
¿Y usted es el testigo?

M.:
¿Qué quiere decir testigo?
Mero conocimiento.
Llovió y ahora la lluvia acabó.
No me mojé.
Sé que llovió, pero no me afecta.
Solamente fui testigo de la lluvia.

P.:
El hombre totalmente realizado, que mora espontáneamente en el estado supremo, parece comer, beber y demás.
¿Es él consciente o no?

M.:
Eso en lo que aparece la consciencia, la consciencia universal o mente, lo llamamos éter de la consciencia.
Todos los objetos de la consciencia forman el universo.
Lo que está más allá de ambos, es el estado supremo, un estado de quietud y silencio absolutos.
Todo lo que va allí, desaparece.
Las palabras o la mente no pueden alcanzarlo.
Puede llamarlo Dios o Parabrahman, pero éstos nombres son dados por la mente.
Es el estado sin nombre, sin contenido, sin esfuerzo y espontáneo más allá del ser y el no-ser.

P.:
¿Pero sigue siendo uno consciente?

M.:
Así como el universo es el cuerpo de la mente, la consciencia es el cuerpo de lo supremo.
No es consciente, pero hace surgir la consciencia.

P.:
En mis acciones diarias muchas cosas ocurren por hábito, automáticamente.
Soy consciente del propósito general, pero no de cada movimiento en detalle.
A medida que mi consciencia se ensancha y profundiza, los detalles tienden a disolverse dejándome libre para las líneas generales.
¿No sucede lo mismo para un gnani, pero más?

M.:
En el nivel de la consciencia, sí.
En el estado supremo, no.
Este estado es enteramente uno e indivisible, un único y sólido bloque de realidad.
El único modo de conocerlo es serlo.
La mente no puede alcanzarlo.
Percibirlo no requiere de los sentidos; para conocerlo no es necesaria la mente.

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.YO SOY.

P.:
Así es como Dios lleva el mundo.

M.:
Dios no gobierna el mundo.

P.:
¿Entonces quién lo hace?

M.:
Nadie.
Todo ocurre por sí mismo.
Usted está haciendo la pregunta y dando la respuesta.
Y usted conoce la respuesta cuando hace la pregunta.
Todo es un juego en la consciencia.
Todas las divisiones son ilusorias.
Usted sólo puede conocer lo falso, lo verdadero tiene que serlo usted mismo. 

P.:
Existe la consciencia atestiguada y la consciencia que atestigua.
¿Es la segunda la suprema?

M.:
Existen las dos; la persona y el testigo, el observador.
Cuando los ve como uno, y va más allá,  usted está en el estado supremo.
No es perceptible, pues es lo que hace posible la percepción.
Está más allá del ser y el no-ser.
No es ni el espejo ni la imagen en el espejo.
Es lo que es : la realidad intemporal, increíblemente dura y sólida.

P.:
El gnani, ¿es el testigo o lo Supremo?

M.:
El es lo Supremo, por supuesto, pero también puede vérsele como el testigo universal. 

P.:
¿Pero sigue siendo una persona?

M.:
Cuando usted mismo cree ser una persona, ve personas en todas partes.
En realidad no hay personas; sólo tramas de recuerdos y hábitos.
En el momento de la realización la persona cesa.
La identidad permanece, pero la identidad no es una persona, sino parte de la realidad misma.
La persona no tiene ser en sí misma; es un reflejo en la mente del testigo, el "yo soy", que igualmente es un modo del ser.

P.:
¿Es lo Supremo consciente?

M.:
Ni consciente ni inconsciente.
Se lo digo por experiencia

SER



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.YO SOY.

P.:
Pragnanam Brahma.
¿Qué es Pragna?

M.:
Es el conocimiento auto-inconsciente de la vida misma.

P.:
¿Es vitalidad, energía de vida, vivacidad?

M.:
La energía viene primero, puesto que todo es una forma de energía.
La consciencia está más diferenciada en el estado de vigilia.
Un poco menos en los sueños.
Aún menos en el dormir.
Homogénea en el cuarto estado.
Más allá está la inexpresable realidad monolítica, la morada del gnani.

P.:
Me he cortado la mano.
He sanado.
¿Qué poder la hizo sanar?

M.:
El poder de la vida.

P.:
¿Qué es ese poder?

M.:
Consciencia.
Todo es consciencia.

P.:
¿Cuál es la fuente de la consciencia?

M.:
La misma consciencia es la fuente de todo.

P.:
¿Puede haber vida sin consciencia?

M.:
No, ni consciencia sin vida.
Ambas son una.
Pero en realidad sólo lo último es.
El resto es cuestión de nombres y formas.
Y mientras se aferre a la idea de que sólo lo que tiene forma y nombre existe, lo supremo le parecerá no-existente.
Cuando entienda que los nombres y las formas son caparazones vacíos sin ningún contenido, y que lo real no tiene nombre ni forma, que es pura energía de vida y luz de consciencia, entonces estará en paz, inmerso en el silencio profundo de la realidad.

P.:
Si el tiempo y el espacio son meras ilusiones y usted está más allá, dígame por favor qué tiempo hace en Nueva York.
¿Hace calor o está lloviendo?

M.:
¿Cómo puedo decirlo?
Tales cosas necesitan un entrenamiento especial.
O simplemente viajar hasta Nueva York.
Yo puedo estar muy seguro de estar más allá del tiempo y del espacio y a la vez ser incapaz de localizarme a voluntad en algún punto del tiempo y el espacio.
No tengo suficiente interés; no veo ningún propósito en seguir un entrenamiento yógico especial.
Simplemente he oído hablar de Nueva York.
Para mí es una palabra.
¿Por qué tendría que conocer más que lo que encierra la palabra?
Cada átomo puede ser un universo, tan complejo como el nuestro.
¿Tengo que conocerlos todos?
Puedo, si me entreno.

P.:
Al hacer la pregunta sobre el tiempo en Nueva York, ¿dónde cometí el error?

M.:
El mundo y la mente son estados del ser.
Lo Supremo no es un estado.
Penetra todos los estados, pero no es un estado de otra cosa.
Es enteramente incausado, independiente, completo en sí mismo, más allá del tiempo y del espacio, la mente y la materia.

SER



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.YO SOY.

P.:
¿Por qué señal lo reconoce usted?

M.:
Esa es la cuestión, que no deja rastro.
No hay nada por qué reconocerlo.
Tiene que ser visto directamente, abandonando toda búsqueda de signos y caminos.
Cuando se han abandonado todos los nombres y formas, lo real está con usted.
No necesita buscarlo.
La pluralidad y la diversidad son sólo el juego de la mente.
La realidad es una.

P.:
Si la realidad no deja evidencia, no se puede hablar sobre ella.

M.:
La realidad es.
No puede negarse.
Es profunda y oscura, un misterio más allá del misterio.
Pero es, mientras que todo lo demás meramente ocurre.

P.:
¿Es lo desconocido?

M.:
Está más allá de ambos, lo conocido y lo desconocido.
Pero yo más bien lo llamaría conocido que desconocido, puesto que cuando se conoce algo, lo que se conoce es lo real.

P.:
¿Es el silencio un atributo de lo real?

M.:
También esto pertenece a la mente.
Todos los estados y condiciones pertenecen a la mente.

P.:
¿Cuál es el lugar del samadhi?

M.:
No hacer uso de la consciencia de uno es samadhi.
Simplemente dejar la mente sola.
Sin querer nada, ni del cuerpo ni de la mente.

SER



.YO SOY.



SER



OM SHANTI SHANTI SHANTI
OM PAZ PAZ PAZ
OM

=.SER.=

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